La ceremonia de entrega de los 100 Premios Konex - Diplomas al Mérito 2009 a las 100 figuras más destacadas de la última
década de la Música Clásica
Argentina (1999-2008), se llevó a cabo el jueves 10 de septiembre, en el Salón
de Actos de la Facultad
de Derecho de la
Universidad de Buenos Aires.
El acto resultó una gran fiesta para
los premiados y para las más de 1.000 personas que asistieron. Se ha tratado de
la 30º entrega de los Premios Konex y ha sido la tercera destinada a la Música Clásica.
Durante la ceremonia hicieron uso de
la palabra el Dr. Luis Ovsejevich, Presidente de la Fundación Konex, la Dra. Pola Suárez Urtubey,
Presidenta del Gran Jurado Premios Konex 2009, y el Mtro. Pablo Saraví, en
representación de los 100 premiados. (ver discursos al final de esta noticia).
La selección de las 100 figuras estuvo
a cargo de un Gran Jurado presidido por la Dra. Pola Suárez Urtubey e integrado por 20
personalidades (quienes ya con anterioridad han recibido el Premio Konex o
fueron Jurados Konex).
El sistema de elección consistió en
designar quintetos por cada una de las 20 disciplinas de la actividad Música
Clásica.
PRÓXIMA INSTANCIA: NOVIEMBRE DE 2009
El Gran Jurado deberá seleccionar a una figura que ostente la trayectoria más significativa de cada uno de los 20 quintetos, quienes recibirán el Konex de Platino. Entre los 20 Konex de Platino se elegirá el Konex de Brillante, máximo galardón que otorga la Fundación Konex, quien se consagrará como la figura más destacada de la Música Clásica Argentina de la última década (1999-2008). En 1999 el Konex de Brillante fue Marta Argerich y, en 1989, Ljerko Spiller.
Asimismo el Gran Jurado, en uso de sus facultades, designó Konex de Honor –que se otorga a una persona de sobresaliente relieve fallecida en la última década– a:
Carlos Guastavino
Mauricio Kagel
A su vez, concedió Menciones Especiales –a quienes teniendo méritos suficientes para ser premiados por su desempeño, no caben específicamente en las disciplinas establecidas para la actividad– a
La entrega de los Konex de Platino, el Konex de Brillante, el Konex de Honor y las Menciones Especiales se realizará el lunes 9 de noviembre a las 19 hs. en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
Lo integran 20 personalidades que
anteriormente recibieron el Premio Konex y está presidido por la Dra. Pola Súarez Urtubey.La Fundación Konex agradece especialmente el gesto
de los jurados de haberse auto-excluido a ser premiados.
DISCURSOS
EN LA ENTREGA DE
DIPLOMAS AL MÉRITO 2009
Discurso
del Dr. Luis Ovsejevich, Presidente de la Fundación Konex
Celebramos este acto en las vísperas de cumplir el bicentenario y cabe
preguntarnos qué pasaba en oportunidad de nuestro primer centenario.
En 1910 la
Argentina era un país promisorio. Llegaban inmigrantes de
todo el mundo con la esperanza de trabajar, fundar una familia y dar educación
a sus hijos.
En 1908 se inauguraba el Teatro Colón, máximo
símbolo cultural de esa Argentina en plena expansión.
Simultáneamente, otros teatros se abrían en muchas ciudades del
interior y las obras más notables del mundo se estrenaban en sus escenarios.
El país crecía a la par de su cultura. Las más diversas expresiones
del arte musical se cultivaban en las escuelas, en las salas barriales y en los
salones. Era muy común que el piano formase parte del hogar.
La música clásica ocupaba un lugar preferente. La inmigración creó una
tradición que se prolonga hasta hoy y de la cual son exponentes los artistas
que hoy premiamos.
Es admirable y reconocida la cantidad de músicos argentinos que se
destacan en el mundo. Muchos de ellos han sido Premios Konex en 1989 y en 1999
y también muchos de los que hoy distinguimos son figuras descollantes en todos
los escenarios internacionales.
Este fenómeno, en el marco de la decadencia del país en el orden
económico y social, revela la vitalidad de la cultura argentina, a la que la
música clásica hace una significativa contribución.
Los creadores, directores, instrumentistas, cantantes, bailarines,
investigadores, docentes y entidades que hoy distinguimos, son ejemplos de la
vigencia del arte musical argentino.
En la sociedad en que vivimos, el ejemplo del esfuerzo y el talento
que premiamos, es una reserva de las energías que el país necesita para el
cambio que se anuncia en el advenimiento de cada generación y que siempre
terminamos postergando.
Hoy reconocemos a muchas personas que trabajan en el anonimato, que
construyen sus carreras en el rigor del estudio y el sacrificio.
Lamentablemente, con frecuencia, nuestra sociedad reconoce a personas que gozan
de la efímera fama provocada por el escándalo y el pasatismo.
No dudo que con nuestros premios realizamos la más valiosa opción, la
que contribuye a alcanzar una sociedad mejor.
Para ese objetivo, exhortamos a nuestra clase dirigente a integrarse
como una gran orquesta, en la que cada uno ejecute su parte sin desafinar y
respetando esa gran partitura que es la Constitución Nacional. De lograrlo
conseguirá el aplauso general, que en este caso será el de la sociedad
argentina y el reconocimiento del mundo.
Así comenzará la etapa post bicentenario, en la que la Argentina dejará de ser
la eterna promesa, la inclasificable y desconcertante nación de nuestros días,
para hacer realidad aquella joven potencia que el mundo admiraba hace nada más
que cien años.
Finalmente, agradezco especialmente a los 20 integrantes del Gran
Jurado, por su generosidad en autoexcluirse de ser premiados y por la labor
excelente que han hecho para seleccionar a los 100 premiados entre los casi 800
nominados.
Por último el agradecimiento a todos los premiados por su continuo
trabajo y el deseo de que continúen sus éxitos.
Discurso
de la Dra. Pola Suárez Urtubey, Presidenta del Gran Jurado de los Premios Konex
2009.
El queelige, pierde. Lo dice el
personaje de La Condesa
hacia el final dela ópera “Capricho” de
Richard Strauss, donde la protagonista debe decidir entre el poeta y el músico.
Es decir, pierde lo que no ha elegido. La propuesta de Strauss reside en
dirimir si en una ópera es más importante el texto o la música. Un tema que
desvela y acompaña a la ópera durante sus más de cuatrocientos años de
existencia. Y lo cito aquí, porque para los veinte jurados que hemos sido
convocados para esta nueva premiaciónKonex a la música clásica, la tercera de su historia, el desafío ha sido
una vez más el de elegir, entrecreadores, intérpretes, investigadores ydocentesargentinos, a quienes se
hayan destacado en esta última década. Y confieso que me he identificado
conla condesa straussiana, por haber
sentido, no sólo la sensación de pérdida, sino la tristeza de queen cada uno de los veinte capítulos de esta
convocatoria, sólo cinco, o excepcionalmente seis, han podido ser
recompensados. Otros, muy valiosos también, no han podido ingresar,porque los números son ingratos, son
egoístas: el cinco es cinco ymás allá
no cede.
Queda como consuelo que algunos de los
que no figuran aquí ya fueron coronados en 1989 o 1999, y, lo que es digno de
señalar, es que en la gran mayoría de los casos siguen en carrera. Y en
primeros planos. Porque la trayectoria de un músico, sea creador, director,
instrumentista, cantante y bailarín, coreógrafo, régisseur, pedagogo o
investigador, puede ser -salvo casos puntuales-generosamente larga y aún a menudo se afirma, se afina, se agranda, con
el paso de los años… y de los premios.
No está demás recordar aquí que
rigurosamente, desde 1980, y muy cerca de festejar sus treinta años del
brazode nuestro Bicentenario, los
Premios Konex gratifican en cada fase a 100 diplomados, de los cuales emergen
los 20 distinguidos con los Konex de Platino, de donde a su vez surgirá uno que
se llevará los brillantes. Y como dijo con su habitual ingenio el arquitecto
Alberto Bellucci en2006, una vez más,
como cada año, “la
Fundación Konex pone en marcha una máquina perfectamente
aceitada levantando pasajeros y recorriendo un itinerario circular que cada
diez años pasa por la misma estación para recoger nuevos titulares”.
Pues bien, aquí están los nuevos
pasajeros de la música clásica, los actuales titulares de este renovado festejo
de la cultura argentina. Y en homenaje a la gran alegría de los que recibirán
hoy sus diplomas, digamos que el elegido es ganador pleno. Porque si el que
elige, pierde, en cambioel que gana,
gana. Aquí no hay otras interpretaciones. Los felicito a todos. Muchas gracias.
Discurso del Mtro
Pablo Saraví, en representación de los 100 Premiados.
Tener la posibilidad de hablar en nombre de tantos colegas ilustres,
muchos de ellos amigos y compañeros de labor, es para mí una honra y agradezco
profundamente al Dr. Ovsejevich por haberme dado esta posibilidad. Y
especialmente quiero mencionar lo feliz que me hace que mi querido maestro
Szymsia Bajour figure entre los premiados, como así también Ricardo Yost,
Manuel Rego, Horacio Pigozzi, Mauricio Kagel y Carlos Guastavino, todas
éstasdistincionesPost-Mortem.
Nuevamente, la Fundación Konex
ha otorgado sus ya tradicionales y anhelados Premios–este año en las
disciplinas vinculadas a la Música Clásica,
que además de los cantantes, instrumentistas,directores y compositores, abarca bailarines, coreógrafos, régisseurs,
musicólogos, pedagogos, conjuntos y entidades musicales de diversa índole.
Desde ya agradecemos a los Miembros del Gran Jurado –cuya tarea no ha sido
fácil- la distinción otorgada.
Un premio como el Konex siempre significa un reconocimiento, un aval,
o en términos menos académicos, un “mimo” o una “caricia” para el sentir de
cada uno de los que hemos sido elegidos hoy. Significa que nuestra tarea no ha
pasado desapercibida. Una tarea cuyo lado visible está generalmente en un
escenario pero que en la realidad esta parte es solo su culminación y
previamente a ella hay gran cantidad de tiempo y esfuerzo… Y que precisamente,
las mejores manifestaciones artísticas son aquellas donde incontables horas de
trabajo, dedicación, paciencia y voluntad, no se notan y todo parece fácil,
natural, y fluido en la escena.
En un país como el nuestro, con una marcada devastación de la cultura
en las últimas décadas, donde la educación –entodo nivel- va perdiendo posiciones en cuanto a calidad y también en
cuanto a cantidad, la tarea de desarrollar cualquier disciplina artística –en
este caso musical- es en muchos casos, luchar contra la desidia de
funcionarios, contra la vulgaridad imperante en muchos medios masivos de
comunicación y contra el avance de la pobreza de ideas o la ignorancia. No
debemos olvidar que la
Argentina es un país donde el talento abunda, pero pocas
veces puede desarrollarse convenientemente, a causa de escasas o deficientes
políticas de estado (no hablo de ningún gobierno en particular, atañe a todos).
Por eso, los que nos encontramos aquí recibiendo este prestigioso Premio Konex
sabemos qué significa la expresión “nadar contra la corriente”. Pero volvamos
ahoraal clima festivo que nos convoca
esta tarde…
Creo que es nuestramisión
honrar la distinción otorgada recordando que somos precisamente los artistas
los que tenemos la maravillosa posibilidad de transportar a la gente, durante
nuestras actuaciones, a un plano espiritual más elevado y con valores que hacen
más digna nuestra existencia, y al mundo un lugar más acogedor.